“Ten en cuenta que el gran amor y los grandes logros requieren grandes riesgos”
Qué pensamiento más interesante. Lo acabo de leer en otro blog y la verdad es que ahora mismo me viene más o menos bien leerlo. ¿Quién no ha tenido miedo al afrontar un gran riesgo que entraña un gran logro o un gran amor? Cuando las cosas no parecen lo que son, cuando lo que nosotros vemos no es lo que nos gustaría ver ni lo que pensamos que podría ser viene este sueño roto, utilizando palabras de La Quinta Estación, que en ocasiones puede derrumbarnos por completo.
¿Dónde está la ilusión que tuve antes? ¿dónde está la certeza que ahora me empeño en nublar con mi miedo al riesgo?
Esta frase nos viene a decir, me viene a decir, que las cosas de valor no se obtienen sin luchar, no se obtienen simplemente por pensar que las deseamos: hay que quererlo de verdad para tirarse por el puente y esperar a que la chica te salve la vida, hay que tener un querer verdadero para poder abrir los ojos y no mirar lo que sabemos que no está pero pensamos que es real sino lo que intuimos que nos hará felices. ¿Y cómo saber si tenemos esta intuición? Fácil: detrás de ello hay una excepcionalidad que no podemos obviar (la cabeza quizás, y puede que incluso el corazón pensara que también, pero la realidad es que el corazón nunca te la va a dejar de lado porque no piensa sino que siente). Hay que arriesgarse y llevarse los golpes que sean necesarios para vivir nuestra vida y no la comodidad de nuestras mentiras (y esto incluye medias verdades), para ser príncipe y tratar a tu princesa como es, tu Princesa.