Folium Rafa

Miércoles 9 Julio, 2008

Software libre, ¿por qué?

Archivado en: Filosofía, Informática — Rafael Gálvez Vizcaíno @ 1:56 pm

Los que me conocen saben que soy un acérrimo defensor del software libre, y evidentemente mis razones tengo. La primera y más evidente es: yo soy libre; este hecho que algunos serán capaces de discutir es determinante para creer que todo lo que yo haga no se vea limitado por coacciones económicas, políticas, etc. que me vienen impuestas desde el exterior.

Desde que conocí el significado de la palabra “autónomo” (gracias a Concha, mi profesora de filosofía del instituto), siempre he dicho que quería ser autónomo. Para los que no lo sepan, una persona autónoma es aquella que se impone a sí misma sus propias leyes. Pues bien, en el caso de la informática la situación es sangrante: resulta que hay un claro dominador del panorama doméstico y para colmo de males hablando técnicamente la propuesta no es muy alentadora: fallos, virus, bugs cada dos por tres, difícil mantenibilidad…

Yo, como persona nacida en el tardío octavo decenio del milenio ya pasado aquí en España, crecí cultivando mi afición por la informática con lo único que tenía a mi alcance. Con esto quiero decir que conozco muy bien la alternativa más potente al software libre y puedo por tanto asegurar que para mí tiene mucho más valor útil el software libre.

Cuando conocí GNU/Linux, ni siquiera me llamó la atención. De hecho, pasaba de la sección de 2 páginas dedicadas a este sistema en la revista que todos los meses compraba sin falta. Sin embargo, una vez me puse a leer y me gustó lo avanzado que era comparado con Microsoft Windows, mi sistema por antonomasia en esos momentos.

Pasó el tiempo, y resulta que leí algo acerca de la filosofía de este sistema. ¿Soft libre? Mmm, interesante. La primera razón que he dado salta automáticamente a la cabeza cuando te planteas la cuestión de por qué utilizar este tipo de software. Yo, filosófico como soy, me animé a instalarlo: ¡y al poco tiempo quité Windows! ¿Que es difícil de manejar? ¡Venga ya! Pero si es más fácil aún. Mi primera impresión del menú equivalente al menú inicio fue: ala, ¡pero si viene ordenado por categorías! Si quiero navegar por internet, no recorro la lista entera de programas instalados, sino que voy a la categoría “Internet” y entre cuatro opciones encuentro mi navegador favorito sin más retardo.

Más tarde empecé a investigar (Windows ya lo tenía investigado, poco hay que investigar al no poder acceder a los ficheros del sistema, que es lo interesante) y resulta que ¡todos los ficheros de configuración son de texto! ¡los puedo abrir con un simple editor de textos incluidos en todos los sistemas operativos! Eso fue para mí increíble: abría un nuevo mundo de posibilidades a descubrir. Podía personalizar todo, podía mejorar todo, podía APRENDER cómo funcionaba.

Hasta aquí la filosofía. Si alguien me discute que es mucho más real aprender de lo que tienes que recibirlo y usarlo sin poder saber qué hace, le invito a que me envíe un correo o me coja por banda jajaja.

Luego viene la técnica, que ya la he comentado un poco: el sistema está mejor diseñado que el de Windows. ¿Ejemplos? El maldito Registro de Windows es una castaña, ralentiza todo y su función es fácilmente asumible gracias a otras técnicas mucho mejores. O la seguridad: ¿por qué GNU/Linux proclama que “no tiene virus”? No es que no tenga virus, haberlos haylos, pero por su misma arquitectura (y no por saber más o menos, que un genio informático va a estar igual de seguro en Windows que en Linux) es mucho más complicado llevar a cabo acciones peligrosas para los usuarios. Otra cuestión es la mantenibilidad: hay distribuciones que te permiten conservar ordenadores antiguos completamente funcionales y con una velocidad considerable. Esto significa que no tengo que cambiar el ordenador cada vez que sale un nueva versión de mi sistema, porque el soporte seguirá existiendo para la versión justa que me admite mi ordenador antiguo.

En fin, me voy a comer. Es imaginable que continúe esgrimiendo razones para utilizar software libre en futuros posts, así que si alguien quiere discutirme algún punto o simplemente enseñarme otros puntos que no he considerado, que comente sin problemas.

Lunes 5 Mayo, 2008

Foros

Archivado en: Favoritos — Rafael Gálvez Vizcaíno @ 11:59 am

Domingo 4 Mayo, 2008

Lo que nos deparará el futuro (tecnológicamente hablando)

Archivado en: Informática, Mi filosofía — Rafael Gálvez Vizcaíno @ 9:16 am

Acabo de leer un artículo en The Inquirer que se titula La tecnología del 2050 según IBM y que me ha hecho pensar un poco.

Estamos ya en la segunda mitad de la primera década del siglo XXI y la tecnología avanza a pasos agigantados. A mí personalmente me emociona ver cómo el ser humano puede descubrir tantas cosas que pueden facilitar tanto nuestra vida cotidiana. Yo comencé en el mundo de la informática con un mísero 486 de mi tío y ahora mismo escribo sobre una máquina que le da 1000 vueltas. Y eso que es antigua ya.

Pero cuando he leído este artículo lo que he pensado primero ha sido: avanzamos tanto en cuestiones científicas y tecnológicas que nos centramos casi exclusivamente en estos campos, olvidándonos de otros mucho más importantes al menos desde mi punto de vista. ¿Acaso son éstos los pilares sobre los que sostenemos nuestras vidas? Cuando nos levantamos, ¿lo que nos anima a salir fuera es ese ordenador tan bonito que tengo en casa, o ese increíble reproductor de mp3 que me han regalado por mi último cumpleaños y que encima ha costado nada? No sé, me parece que el nihilismo que esta sociedad vive está provocado en gran parte por esta mentalidad tremendamente científica que está presente en tantas personas.

Pienso que sería muy provechoso tratar de, en vez de avanzar hacia el extrarradio del conocimiento humano, retroceder hacia el núcleo del mismo. En vez de tratar de descubrir el próximo gran microprocesador para portátiles (ya veréis la que se nos avecina en los próximos años con estos dispositivos: cada vez se van a hacer más pequeños y más potentes, el sueño de tener un ordenador en la palma de la mano se va a hacer realidad), ¿por qué no pensar en las cuestiones más básicas de la vida? ¿Cuánta gente no cree en la felicidad? ¡Pero si hay gente que es capaz de afirmar que el amor no existe! Si pensaran un poco más acerca de esto, si vivieran más conscientes de lo que hacen…

Yo no digo que dejemos aparte la ciencia (de hecho, yo estoy estudiando una ingeniería orientado hacia la investigación científica): digo que no nos olvidemos de que no somos máquinas que buscan avanzar: somos seres que buscamos vivir.

Que cada cual descubra lo que para él implica el verbo vivir, y entonces comience a caminar. Y si en ese camino está la ciencia… que me avise jejeje.

Entradas siguientes »

Blog de WordPress.com.